Ahora que acaba de pasar la temporada de cambios de la NBA, el gerente general de los Boston Celtics tiene mucho que pensar. Danny Ainge tiene en sus manos el pick de los Brooklyn Nets, que se espera sea de los primeros cuatro, en un draft que tiene mucho talento. Pero, si nos dejamos llevar por la historia reciente de los drafts, sería mejor que Boston lo cambie por un jugador. En los últimos 5 años, todos los picks del lottery han sido un desastre o no han jugado por lesiones. El primer pick del draft del 2016, Ben Simmons, se lastimó antes de empezar la temporada y se esperaba que su debut fuera a mediados de la misma. Para febrero se informó que no participaría esta temporada, dejando su debut para el 2017. Brandon Ingram, Jaylen Brown, Dragan Bender y el resto de los jugadores seleccionados en el draft, ni siquiera son considerados para llevarse el galardón de novato del año. Este premio hasta el momento le pertenece a Dario Saric, quien está jugando en su primera temporada luego de ser seleccionado por Orlando en el 2014. Del sorteo del 2015, los únicos nombres que todavía suenan como líderes de sus equipos y posibles estrellas son Karl Anthony-Towns y Kristaps Porzingis, mientras que jugadores como D’Angelo Russel, Frank Kaminsky y Justise Winslow enseñan potencial pero no se desarrollan a la velocidad que se espera de un jugador escogido como top 10. Los demás lottery como Jahlil Okafor, Mario Hezonja, Willie Cauley-Stein y Emmanuel Mudiay están fuera del radar y se han convertido, a lo más, en piezas de cambio para que alguien se arriesgue a esperar por su desarrollo. El 2014 fue el draft que más progreso ha tenido, pero sus jugadores han sufrido varias lesiones. Joel Embiid, jugador seleccionado con el pick número 3, sufrió lesiones de rodilla que lo llevaron a debutar en esta temporada. Jabari Parker también se ha lesionado varias veces, estará fuera de acción por el resto de la temporada. Aaron Gordon, Julius Randle y Marcus Smart han sido buenos jugadores, y ni hablar de Andrew Wiggins, pero los demás jugadores de este draft han caído en el olvido.
     El tremendo draft del 2013 nos permitió ver el talento de un gran Anthony Bennett, que hoy día está fuera de la liga porque ningún equipo lo quiso contratar. Victor Oladipo está dando tremendos minutos para OKC, pero Otto Porter se ha convertido en el MVP de Shaq’tin a Fool en la ausencia de Javale McGee, quien regresó esta temporada para retomar su título. Cody Zeller, Alex Len, Ben McLemore, Kentavious Caldwell-Pope, C.J. McCollum y Trey Burke son role players como mucho (aunque hay gente que se atreve a decir que McCollum es una estrella en la liga). El único centro que está promediando y prometiendo ser una fuerza en la liga es Nerlens Noel, pero éste se lesionó antes de su temporada de novato y no fue hasta esta temporada, que pudo desempeñar una campaña completa.
     El último draft que tuvo jugadores que entraron a producir a la liga y continúan siendo tremendos jugadores fue el del 2012, donde entraron Anthony Davis, Michael Kidd-Gilchrist, Bradley Beal, Dion Waiters, Damian Lillard, Harrison Barnes, Terrence Ross, Andre Drummond y Austin Rivers. El único jugador del lottery que no está produciendo minutos de calidad es Thomas Robinson. Esperemos que el draft de este año, tanto para Boston como para la NBA, sea como el draft del 2012 y no como los que han pasado después.  
Pero los Boston Celtics no están diseñados para draftear y desarollar un jugador, sino para ganar ahora. El alero dominicano Al Holford tiene ya 30 años, su armador y estrella Isaiah Thomas tiene 28, Avery Bradley y Jae Crowder tienen 26, y su centro Kelly Olynyk tiene 25. Si se escoge un jugador de 19-20 años tendrían que esperar 5 años para que éste alcance el máximo de su potencial. A este punto, ya las estrellas de ahora de Boston estarían fuera de su prime y fuera de competencia para el cetro del este. Puede ser que le convenga mejor al señor Ainge cambiarlo por algún jugador, como lo logró en el draft del 2007 para unir a Kevin Garnett, Ray Allen y Paul Pierce.