Todos tenemos claro que Iván “Pudge” Rodríguez es uno de los mejores receptores que ha pasado por las Grandes Ligas, pero ¿será esto suficiente como para que sea exaltado al Salón de la Fama en su primera aparición en la papeleta?

     “Pudge” Rodríguez comenzó su carrera en las Grandes Ligas con los Rangers de Texas en 1991 con solo 19 años de edad, consagrándose ese mismo año como el Novato del Año de la Liga Americana. Estuvo 12 años con los Rangers de Texas (1991-2002), luego de ahí estuvo un año con los Marlins de Florida donde ganó su única Serie Mundial. Al finalizar la temporada de 2003 con los Marlins, se declaró agente libre y firmó un contrato con los Tigres de Detroit donde estuvo por 5 años (2004-2008), también fue parte de los Yankees de Nueva York (2008), los Astros de Houston (2009), nuevamente los Rangers de Texas en el 2009 y finalizó su carrera con los Nationals de Washington (2010-2011).

     Durante toda su carrera fue consistente en ambos lados del diamante, ofensiva y defensivamente hablando.  “Pudge” terminó con excelentes números de por vida, tuvo promedio de bateo de .296, 311 jonrones, 2,844 imparables, 1,332 carreras impulsadas, 572 dobles y OPS de .798, todo esto del lado ofensivo. En su fuerte, la defensa, terminó sacando el 46% de los corredores y fue el receptor con más partidos jugados detrás del plato con 2,427.  A todo esto se le suma la cantidad de premios que obtuvo en sus 21 años de carrera  como profesional.  Rodríguez, aparte de ser nombrado Novato del Año en 1991,  fue 14 veces al Juego de Estrellas, obtuvo 7 bates de plata, 13 guantes de oro y fue el Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 1999.

    En el Salón de la Fama, hay un sinnúmero de receptores que han sido pieza clave para sus equipos en diferentes épocas, pero hay un grupo selectivo con los cuales debemos comparar los números de “Pudge” porque sin duda alguna debemos compararlo con los mejores. Estos son Carlton Fisk, Yogi Berra, Johnny Bench, Roy Campanella y uno de los exaltados en el 2016, Mike Piazza. No cabe duda de que este es un grupo élite de receptores, todos tienen excelentes números por algo pertenecen al Salón de la Fama.  La mayoría de estos receptores se definen por su ofensiva, porque no podemos quitarle el mérito al receptor con la mejor ofensiva en la historia, Mike Piazza. Piazza tuvo un promedio de por vida de .308, 427 jonrones, 2,127 imparables, 1,335 carreras impulsadas, fue 12 veces al juego de estrellas y obtuvo 10 bates de plata en 16 años de carrera en las Grandes Ligas.  Podríamos decir que su ofensiva fue lo que lo llevó al Salón de la Fama, porque sus números defensivos no son los mejores. Piazza terminó su carrera sin ganar un guante de oro en la receptoría, su porcentaje sacando corredores en movimiento fue de un bajo 23% y a lo largo de su carrera le robaron 1,400 bases, o sea que si observamos estos números podemos llegar a la conclusión de que su defensa ni siquiera fue promedio.

    El receptor siempre se ha distinguido por el guante, han sido muy pocos los receptores que han tenido unos números increíbles en la ofensiva, por ende, el receptor con la mejor defensa debe ser elegido en su primera aparición en la papeleta del Salón de la Fama. Iván Rodríguez, posee el récord en las Grandes Ligas por más partidos jugados en la historia en la receptoría (2,427), es el receptor con más guantes de oro en la historia (13) y su porcentaje de fusilar corredores en movimiento fue de 46%, estadísticamente hablando hasta el día de hoy “Pudge” es el receptor con la mejor defensa en la historia.  Ya vimos lo grande que fue con el guante, pero con el madero también puso grandes números, tanto así que es uno de cinco peloteros en la historia en terminar su carrera con al menos .290 de promedio de bateo, 2,500 imparables, 550 dobles, 300 jonrones y 1,300 carreras impulsadas, los otros cuatro lo son Hank Aaron, George Brett, Babe Ruth y Barry Bonds, los primeros tres son miembros del Salón de la Fama y Bonds, si no fuese por las acusaciones debido al uso de esteroides, también sería parte de ese grupo selectivo.

 

La pregunta es: Si la receptoría es la posición más importante en la defensa y los números de Iván Rodríguez lo catalogan como el mejor en la posición, ¿no debería ser exaltado al Salón de la Fama en su primer año en la papeleta?